19 de abril de 1825: Desembarco de los Treinta y Tres Orientales

19/Abr/2016

19 de abril de 1825: Desembarco de los Treinta y Tres Orientales

El “Desembarco de los Treinta y Tres
Orientales” el 19 de abril de 1825, o como también se la denomina “Cruzada
Libertadora”, ha sido considerado por distintos historiadores como uno de los
acontecimientos más importantes de nuestra historia.
Los
orientales, que querían liberar el país de los brasileños, decidieron buscar
apoyo para hacerlo. Con ese fin, algunos emigraron a Buenos Aires para pedir
ayuda a las autoridades bonaerenses.
Juan Antonio Lavalleja fue elegido jefe de
ese grupo de patriotas. Éste organizó la revolución y realizó todos los
preparativos desde el territorio argentino.
A los hombres liderados por Juan Antonio
Lavalleja y Manuel Oribe que, en 1825, emprendieron una insurrección desde lo
que hoy es la Argentina, para recuperar la independencia de la Provincia
Oriental (territorio que comprendía lo que hoy es Uruguay y parte del actual
estado brasileño de Río Grande del Sur), en ese momento bajo dominio brasileño.
Uno de los jefes de aquel grupo, Lavalleja,
que había combatido contra los portugueses y brasileños junto a José Gervasio
Artigas, organizó desde la Provincia de Buenos Aires una expedición militar con
el objetivo de expulsar a los brasileños y reunir a la Provincia Oriental con
las Provincias Unidas del Río de la Plata, tal como había sido la intención del
movimiento de los años 1822 a 1823.
Se lo ha valorado como el hecho que dio
inicio al levantamiento oriental contra los ocupantes que desde 1820 dominaban
el territorio de la actual República Oriental del Uruguay.
Desde 1820 los portugueses primero y desde
1823 los brasileños después, tuvieron el control del territorio oriental.
El gobernador brasileño era Carlos Federico
Lecor. Los ocupantes practicaron una política económica que perjudicaba a la
mayoría de los orientales con arreadas de ganado hacia Brasil y reparto de
suertes de estancia entre los jefes del ejército.
En
1823 los orientales emprendieron un movimiento revolucionario, que sin apoyo en
la campaña, fue derrotado.
Por esta razón, los jefes del mismo
debieron emigrar hacia Buenos Aires. Desde allí comenzaron a organizar una
expedición que les permitiera volver al territorio oriental y liderar un nuevo
levantamiento.
A este respecto el historiador Alfredo
Castellanos cita las memorias de uno de los participantes, Luis Ceferino de la
Torre, el que sostiene, “Se hallaban emigrados en Buenos Aires muchos patriotas
orientales que habían tomado parte activa en los sucesos del año 1823 en
Montevideo con la esperanza de dar libertad a la Provincia dominada por los
portugueses desde 1817 que la invadieron”
“La batalla de Ayacucho ganada por los
patriotas en diciembre de 1824 –que decidió los destinos de América Latina -,
inflamó el patriotismo de estos emigrados que reunidos en la casa de comercio
que regenteaba don Luis Ceferino de la Torre firmaron espontáneamente un compromiso
jurando sacrificar sus vidas en la libertad de su patria dominada por el
Imperio del Brasil.”
“Siete fueron los patriotas iniciadores y
que contrajeron ese heroico compromiso: Dn. Juan Antonio Lavalleja; su hermano,
Dn. Manuel, Dn. Manuel Oribe, Dn. Luis Ceferino de la Torre, Dn. Pablo
Zufriategui, Dn Simón del Pino, y Dn. Manuel Meléndez, nombrando enseguida
unánimemente a Dn. Juan Antonio Lavalleja jefe de la empresa”.
Numerosos estancieros y comerciantes
colaboraron, muchos con la intención de asentarse en nuestras tierras. El
gobierno de Buenos Aires oficialmente adoptó una posición de neutralidad aunque
en la práctica toleró y cooperó con los preparativos revolucionarios.
Luego de culminados los preparativos, un
primer grupo de expedicionarios, según Juan Spikerman, se embarcaron en las
costas de San Isidro el 1 de abril de 1825, comandados por Manuel Oribe. Este
grupo desembarcó y acampó en una isla formada por un ramal del río Paraná,
llamada “Brazo Largo”.
El segundo grupo, comandado por Juan A.
Lavalleja, partió después y fue demorado por un fuerte temporal, por lo que los
dos contingentes se reunieron el 15 de abril. Desde Brazo Largo navegaron por
el río Uruguay en la noche del 18, luego de sortear las naves de patrulla
brasileñas.
Al amanecer del 19 de abril desembarcaron,
según la tradición, en la playa de La Agraciada, en el actual departamento de
Soriano.
Luego de desembarcar, Lavalleja con el
resto del grupo, pronunció el célebre juramento de liberar la Patria o morir en
el intento, enarbolando la bandera tricolor, con la leyenda central de
“Libertad o Muerte”.
Bandera de los Treinta y Tres Orientales
Previamente, distintos emisarios habían
realizado contactos en la costa para obtener caballos y apoyo. Si bien en un
primer momento a causa de la vigilancia brasileña, los expedicionarios
carecieron de caballos luego fueron auxiliados por distintos patriotas.
Con este acontecimiento se dio inicio al
levantamiento que finalmente concluiría con la creación del Estado Oriental.
Uno de los puntos más polémicos entre los
historiadores ha sido el número de expedicionarios, ya que existen varias
listas. Actualmente, se sostiene que el número de personas fue variando durante
el transcurso de la expedición y que formaron parte de la misma paraguayos,
argentinos, afrodescendientes y otros sin filiación conocida.
El número de los expedicionarios de 1825 ha
sido objeto de diversas controversias a partir de la existencia de varias
listas de integrantes, publicadas entre 1825 y 1832. Si bien el número de
treinta y tres es el oficialmente aceptado, los nombres difieren de un listado
al otro. También debe sumarse el hecho de las deserciones de algunos de ellos,
lo que hizo que sus nombres no fueran incluidos posteriormente.
Finalmente, cabe agregar que no todos eran
orientales, ya que se contaron entre sus filas varios isleños argentinos del
Paraná, e incluso paraguayos. La lista era: Juan Acosta, Basilio Araújo,
Joaquín Artigas, Pantaleón Artigas, Felipe Carapé,Andrés Cheveste, Carmelo Colman,
Manuel Freire, Santiago Gadea, Tiburcio Gómez, Manuel Lavalleja, Juan Antonio
Lavalleja, Francisco Lavalleja, Ignacio Medina, Manuel Meléndez, Avelino
Miranda, Santiago Nievas, Ignacio Núñez, Dionisio Oribe, Manuel Oribe, Juan
Ortiz, Ramón Ortiz, Simón del Pino, Luciano Romero, Celedonio Rojas, Juan
Rosas, Gregorio Sanabria, Atanasio Sierra, Andrés Spikerman, Juan Spikerman,
Jacinto Trápani, Agustín Velázquez y Pablo Zufriategui. Varios listados
incluyen a Juan Arteaga, quien hallaría la muerte en la batalla de Ituzaingó.